Los curiosos apellidos islandeses

Cualquier ciudad mediterránea, doce del mediodía. Dos adultos y dos niños rubísimos entran por la puerta de un hotel cualquiera en busca de la recepción. El miembro del personal que los atiende les pide que por favor anoten sus nombres en el papel que les ofrece. Mientras lo hacen, el recepcionista juega a tirar de lógica, y presupone que se trata de una familia escandinava, a tenor del color del pelo, alturas, rasgos... Cuando el niño se da la vuelta para perseguir a su hermana, que le acaba de dar una colleja, y deja al descubierto el nombre Guðjohnsen en su camiseta del FC Barcelona, el recepcionista afina el tiro: son islandeses. Pero cuando lee el papel que ha rellenado el supuesto padre de familia, algo le patina. Jón Einarsson, Bryndís Atladóttir, Ólafur Jónsson y Katrín Jónsdóttir. Cuatro personas, cuatro apellidos diferentes. ¿Cómo es posible? ¿Qué relación tienen entre ellos? Son los curiosos apellidos islandeses...

Lo que nuestro recepcionista de ficción no sabe es que en Islandia la inmensa mayoría de la población forma su apellido a partir del nombre del padre (o de la madre en algunos casos), y no heredándolo directamente como suele ser común en las sociedades occidentales. Tomando el ejemplo de los cuatro turistas: Jón, el padre, no entregará su apellido Einarsson a sus dos hijos, sino que les prestará el nombre de pila, Jón, para formar los suyos propios. Jónsson (literalmente, hijo de Jón) para el niño y Jónsdóttir (hija de Jón) para la niña. Un sistema que garantiza apellidos diferentes para hermanos de distinto sexo, y que elimina cualquier rastro de linaje en cuestión de dos generaciones. Si lo miramos desde la óptica más épica, es lo más parecido a El señor de los anillos que podemos encontrarnos hoy en día: Ólafur, hijo de Jón...

Otra peculiaridad relacionada con los nombres del país de Guðjohnsen es que la gente suele llamarse por su nombre de pila, tanto informal como formalmente. La cantante y actriz islandesa se llama Björk Guðmundsdóttir (exacto, su padre es un tal Guðmundur), y se la conoce mundialmente por Björk, a secas, pero no porque sea un nombre artístico o algo así... sino porque es su nombre y punto. A la primera ministra se le dirigen por Jóhanna, y no por señora Sigurðardóttir.

Finalmente, una pequeña minoría de islandeses funciona como la gran mayoría del mundo occidental y hereda el apellido paterno, aunque es una práctica ilegal desde 1925 y por lo tanto ya solo lo mantienen aquellos cuyos antepasados empezaron a hacerlo antes de dicha fecha. Es el caso del futbolista Guðjohnsen, del escritor Halldór Laxness o del ex-primer ministro Geir Haarde.

Islandia, un país tan delicioso como friki... Otro día hablaremos de la maravillosa historia de cómo los propios islandeses votaron prohibir el alcohol (?), de cómo España logró levantar parcialmente ese veto (?) y de cómo la cerveza de más de 2 grados fue ilegal hasta 1989 (?).

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