Imagen de la serie The Fall

'The Fall', cinco dosis de gran televisión

Breve, intensa, bien escrita. Capitaneada por una inmensa Gillian Anderson, aderezada con el cautivador acento de Belfast. Capaz de darle una vuelta de tuerca al género serial killer sin tratar de reinventar la rueda, sin ponerse pomposa o académica. Tan sencilla como efectiva, tan inglesa como el té de las cinco. Así es la primera temporada de The Fall. Una buena inversión para tus próximas cinco horas libres.

Abogados, médicos y policías, he aquí la Santísima Trinidad de las profesiones televisivas. Cualquier serie que se ambiente en juzgados, hospitales o comisarías despierta un inevitable olor a podrido, a "esto ya lo he visto antes". Ciertamente, es complicado innovar en géneros tan trillados.

A los seguidores de How I met your mother nos resulta cómico que Barney Stinson siempre anime a los malos de la película: en Karate Kid apoyaba a Johnny Lawrence, en La jungla de Cristal a Hans Gruber. Pero lo que en la comedia de CBS parece caricaturesco no lo es tanto cuando nos damo