'Canción de hielo y fuego', el triunfo del andamio

Espada. Jubón. Dragón. Bardo. Fuego valyrio, vidriagón, huargos, gatosombras...

Éstas, y muchas otras que me dejo, son palabras que ahuyentarán a muchas de las personas a las que intentes recomendar la lectura o el visionado de Canción de hielo y fuego, o Juego de tronos, como se conoce popularmente a la saga. Y erróneamente, porque Juego de tronos es solamente el nombre del primer libro de los siete totales que George R. R. Martin, ese "viejo gordo cabrón", tiene previsto escribir. Al A Game of Thrones original le siguen, por este orden, Choque de reyes, Tormenta de espadas, Festín de cuervos y Danza de dragones, el quinto volumen, publicado finalmente en castellano este pasado verano y que deja el debe en sólo dos, siempre y cuando a Martin no le dé por subir la cuenta. Si no vives metido en una cueva es más que probable que en los últimos meses hayas oído hablar de esa ya mainstream Canción de hielo y fuego,