Joaquín Sabina, los hoteles (II)

[Viene de la primera parte]

A mediados de los 80 Joaquín Sabina ha abandonado los trenes, símbolo de la clandestinidad. Lleva ya en España un tiempo, ha colocado su nombre en el mercado discográfico, se ha casado (un matrimonio casi por papeles, pero que nos dejó, por lo menos, Caballo de cartón) y está a punto de dar el gran salto, un salto llamado Joaquín Sabina y Viceversa en directo, disco grabado en el teatro Salamanca de Madrid los días 14 y 15 de febrero de 1986, con 37 añitos recién cumplidos. Este trabajo es el primer gran éxito comercial de Sabina y el pistoletazo de salida a un fin de década mágico.

El concierto no tiene hoy mucho más peso que el de la historia: recupera los temas más sonados del cantante y añade algunos pocos, como el Hay mujeres (cantado con Ricardo Solfa -seudónimo de Jaume Sisa- y que luego aparecería -mejorada- como Mujeres fatal en el álbum Esta boca es mía), el polémico Cuervo ingenuo de Javier Krahe o el mítico Pongamos que hablo de Joaquín<